En un primer lugar se había creido que los diferentes animales, plantas y microoganismos habian sido creados "tal cual", es decir, los seres vivos han sido desde el principio de los tiempos cómo son, nunca han cambiado. Sin embargo, Darwin vendría al mundo para cambiar la visión de aquel planeta Tierra habitado por especies inmutables al paso del tiempo y dar de paso una estocada al hombre: sí, venimos del mono.
En realidad no venimos del mono exactamente... no del mono tal y como lo conocemos ahora, sino de un antecesor común al hombre y al mono contemporáneos.
Darwin se dio cuenta de que los descendientes de las especies a veces presentaban mutaciones que no poseían los progenitores (cambio en el color del pelaje, una cornamenta más grande, mayor velocidad por unas extremidades más largas,...) y estas podían ser beneficiosas o perjudiciales. Si un individuo presentaba una ventaja sobre el resto tenía más posibilidades de competir por los recursos de la naturaleza y, por tanto, mayor porbabilidades de reproducirse. Un individuo con desventaja no podrá competir con los otros y tendrá, por consiguiente, menor probabilidad de reproducirse. De este modo, aquellas características favorables que aparecen en la población tenderán a conservarse generación tras generacion y aquellas que sean desfavorables tenderán a desaparecer. A esto lo bautizó como selección natural.
¿Alguno se ha preguntado alguna vez por qué las jirafas tienen un cuello tan largo? Si lo pensamos bien, es difícil imaginar que un organismo tan complejo haya surgido "sin mas", con su largo cuello tan útil. Pues bien, en el pasado las jirafas eran más bien "bajitas". Nada de cuellos largos. De este modo sólo podrían comer de las hojas bajas de los árboles. Pero por alguna mutación genética, apareció una jirafa con el cuello más largo. ¿Qué ocurre? Que la jirafa más alta no sólo podrá comer de las hojas bajas del árbol sino también de otras más altas a las que sus compañeros de especie no llegan. Teniendo en cuenta que los recursos de la naturaleza son limitados, las jirafas más pequeñas acabarían muriendo mientras que las más altas tendrían acceso a más recursos. Así, las más altas podrían llegar más facilmente a la madurez y reproducirse de tal manera que habría más descendientes con el gen de "cuello largo". Así, este gen beneficioso acabría imponiendose generación tras generación surgiendo las jirafas de cuello largo de hoy en día.
John Endler de la Universidad de California (Santa Bárbara) estudió el proceso de la selección natural en "guppys" (Poecilia reticulata) de la isla Trinidad (Caribe). Él llevó a cabo el siguiente experimento: se cogieron 200 guppys de un estanque donde había cíclidos (depredadores activos de guppys) y se llevaron a un estanque que contenía killis (depredadores menos activos). Posteriormente se llevó a cabo un seguimiento del número de manchas coloreadas brillantes y el área total de estas manchas en guppys machos en cada generación.
Figura 1. Selección natural
-Embalse inferior: el depredador es una especie de cíclido que caza principalmente guppys adultos; los guppys adultos son de colores monótonos para no ser detectados por el depredador.
-Embalse superior izquierda: el depredador es un pez killi que caza principalmente guppys jóvenes que todavía no expresan los genes coloreados; los guppys adultos tienen un color brillante que hace que no sean apetecibles por los peces killi
-Embalse superior derecha: Primero sólo hay peces killi. A continuación se añaden peces guppy de color monótono.
Tras 22 meses (unas 15 generaciones) se registró el número de manchas coloreadas y el área total de estas manchas en la población de los guppys transplantada. Así, se comparó el número de manchas y el área de las mismas entre la población de origen (guppys del embalse inferior) y la población de la generación número 15 tras ser transplantada en un embalse con peces killi (estanque superior derecha).
Se observó que número de manchas y el área total coloreada era significativamente mayor en la generación 15 que en la población de origen. De este modo, se puede concluir, que en un periodo de tiempo relativamente pequeño (22 meses) la población había pasado de tener colores monótonos a tener colores vivos por acción de la selección natural. Un cambio de depredador había favorecido una variación en los patrones coloreados.
Así, Darwin permitió el desarrolló de dos ideas principalmente gracias a su libro "El origen de las especies": la selección natural provocaba la adaptación de los distintos organismos al medio ambiente y las modificaciones que aparecían en las descendencias (mutaciones) explicaban la unidad de los seres vivos, es decir, todos los seres vivos procedían en última instancia de un único antecesor común.
Hay varias pruebas sobre las que se apoya la evolución pero es fácil pensar que, si en tan sólo 22 meses los peces guppys son capaces de adaptarse a su medio cambiando su color, en millones de años las especies pueden haber cambiado de manera inimaginable. Esta es la razón por la que se dice que el ser humano procede del mono y mucha gente se siente devaluada: realmente no procedemos del mono tal y como lo conocemos hoy en día sino que el mono actual y nosotros procedemos de un mismo antecesor común.
Figura 2. Evolución del hombre y de otros primates desde un antecesor común.
Árbol filogenético del hombre y otros primates. Un árbol filogenético está compuesto por ramas y por nudos (donde se bifurcan las ramas). La ramas rectas representan a las distintas especies sin mutaciones significativas. Un nudo (allí donde ocurre una separación en dos ramas) representa una antecesor común que por un mutación dio lugar a dos poblaciones significativamente distintas (a dos especies distintas).
Supongo que la teoría de la evolución habrá quedado ahora más clara que antes. En cualquier caso, cerramos la entrada con la Figura 3, un esquemas general que explica la evolución fácilmente.
Figura 3. ¿Cómo actúa la evolución?

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